Volver


Un amanecer silencioso,
con extraño retozo de invierno.
La efigie atrapada
sobre una fría pared.
Pies desconsolados
sumergidos en aceite.
La gris vejez del gorrión,
le dará vuelta al manto grieto.
cuando el sollozo te ahogue
de arcilla el corazón.
Entonces, volverán
los aleteos,
los destellos
el calor.

Celestial

El firmamento triste
las carnes frias
la lengua seca.
el vientre retorcido
el rostro pétreo
tu imagen de planta.
mis caderas de mármol.
el azul ondulado
el rojo pervertido
tu boca de azufre
mi aliento de coral.
Canto de la noche
el gemido del rio.
Sueño eterno
el despertar.





Desequilibrio deliberado


Hojas ilógicas
hierro bajo herida.
veneno mis entrañas.
Profundos suspiros,
pieles pintadas,
perpetuo silencio
cavidad de orígen,
sabiduria de herencia.
me inundé de hierba
como el campo
en primavera.
que lúcida vengo
que orate muero.

Poema de ayer

El invierno
cristaliza mis alas
en suaves olas
cual susurro
del ayer.
Y el céfiro sublime
guia una lágrima
con pétalos
sonoros al Edén.
Mi vientre yace
en campo árido.
Es mustio el palpito
el sueño inquieto,
sin duda es el amor.

Piel fogata


Tan dulce como el sudor amargo de nuestra piel,
que un dia entrelazada en el infinito,
desperto a la luz.
Tan de hiel
y tan tibia.
Inmaculada como el fruto recien abierto
en campos de ensueño
enigmática ante miradas sin ilusión.
Asi es de miel, cuando hay susurros sin distancia,
pero tambien de fuego carmin,
indomable un segundo despierta.
Y de sal se transforma al vacío mental.
y aflora a los fluidos sinceros
de un elocuente corazón.

En mi regazo

Aún alborozada en el amanecer de plena noche,
Aún desgastando mi última gota de fluido germínate,
me queda el aliento.
Ya incitada al extremo
Como la presa cardumen
Y aturdida de hiel y mareas
por tu aliento sereno.
Y dormido horizontal a mi regazo;
fulgente, inerte e incoloro
a medio tu
y a medio yo.
Volvemos a vislumbrar.

De cuento azúl y media luna

Como anduvo el día, al mismo soplo,
se deslizó el beso cernícalo.
Y luces vertió entre mis piernas tendidas
sobre nubes perdidas en cielos distantes.
Bello..!!!
Irrefutable,
Y quizás falaz,
aciago pecador de mi ombligo
La mitad de tu abrazo celeste en aguacero
Y el entero petardo dentro de un caracol, ansío.
Una cobija en matorral socavándome el oído
Y el infinito trueno desde media tierra, como el cuento azúl
En media luna enlunada de hembra pérfida.

Y se riega, sin aprensión

No es la misma fábula de fluidos vehementes,
empalagada con letras sosas
y rebatos grises.
Qué culpa tengo yo,
si hay almíbar en el capullo,
si germinan las hiedras,
y destilan los cerezos.
Mas el hambre
envilece las almas como
la noche temores pútridos.
Si a menudo mis rodillas solitarias navegan
profundos instantes
al latido de barcas libertas
y se riega de leche caramelo
en mareas de jinetes desollados.
Breve…¡Codicia la costilla de Adán,
que concluye el juicio divino!
¡sin aprensión.!



Luna menguante

 Tu latir, que tantas veces escuche desde bajo tierra,
en almizcle perfumado de agitados regodeos.
Aquel regazo,creaba mis ilusiones.
Añorada mixtura de suaves escencias,
inundaron mi matriz, por fértil.
Y por entusiasmo caótico de especie,
es que el meollo en mi conciencia es vibrante
como granada y sangre.
Tan voraz y desmesurada,
que sucumbe al hollin de su propio cielo

Luna violeta sobre inexorable goteo


¡Ah, cuantas veces!
Repito con las pestañas enmarañadas,
la letra al revés de un gemido.
Y una posición cósmica me permite
con cautela perpendicular
liberar verticales lágrimas por tu ausencia.
Por demás esta decir que la luna se volvio violeta,
y que el baño de alcohol yodado
sobre la rodilla que goza,
se ha dado un giro,
para retozar.
Y en vano, dilato los hoyos de mi cuerpo,
cuando la luna llena,
goteras deja cada quince días,
cada año siniestro,
por que elegiría ser diestro
para evitarme el naufragio y la locura.

Ineludible gota roja sobre mi almohada

 A veces nos sucede, a veces
Cuando nos desgarramos,
cuando volamos dentro de uno mismo;
con temor, con recelo.
Por que hay instantes de pálpito
como de júbilo
y a menudo de soledad,
como el gris que se convierte en carmín,...
a veces....

Círculo vicioso

 Conspirar en la fantasía de cada mente,
Entrelazar los nudos de tu conciencia.
Cerrar las pupilas, y parpadear la lujuria.
El origen esta en tu naturaleza
Tu instinto en las líneas de cada camino oculto.
El inicio y el fin,
se me ocurre esto hoy,
y en el día me embriago de vértices perversos;
y mañana soy equilibrada y emotiva.
Asi, cumbre, cúpside, ápice, vértice,
sonrisa, humedad, vaho, lluvia,
cóncavo, profundo
sueño, deseo y límpida orgía,
en espacios vacios
de minutos memorables.


Media luna embestida

Con el tiempo hay heridas que consuelan,
que dan calor,
que dan vida a las venas.
Con los años, la luna es mas brillante,
mas fulgorosa,
penetra fria la piel en el invierno.
Con la sangre, las heridas tejen piel,
con la piel, las lágrimas hilan historias.
Con la distancia, causan muerte.

Vía láctea

Un día podrás ser mi cachorro eterno,
de pelaje ondeado;
permíteme recordarte, un lustro adelante
cuando aún necesite tu lengua dulce,
el capullo de mi consuelo.
Eso le enseñé, fiera mia,
aquello inyecté en cada aliento seco tuyo.
Y una tarde regresarás ansioso,
en cada mano atado
traerás el sueño y la añoranza.
Crio de pelo liso, en cada vena
será la vid.
Las vías, volverán a renacer,
como debe ser, como fui creada.

Retazo voluble

Sí, a veces se me parte el pecho
a ti no?
Tambien, tengo que parcharlo, como látex de siglo XXI
¿Es materia o es sustancia vólatil ?
Y lloro, pero tambien soy feliz.
La ventaja es que uno se convierte,
sin querer;
en el impecable sastre de remiendos;
y si le atribuimos al corazón,
puede que manos pequeñas
hagan mejor el trabajo. Si hay dudas
hacer grietas en las piedras.

Vigílame desde las entrañas

De fieras esta lleno el cemento,
¿Cómo no nacer del agua?.
De pronto hay guardianes sigilosos
que no perciben solo la carne.
En aquellos dejaré mis pétalos.
De cálidas fosas
retozan suspiros
si nací de sangre y no de río,
enjuago mis pieles
entrelazada de venas y
cuajada en el impetu de su vigilia.

A mitad de..

 De brazos sin huesos
de cuerpos sin color
de telas transparentes
de alas de carbón.
Pálida es tu axila
a través de la rendija
que avisora el subsuelo.
Perpetua la muñeca
debajo de mis nalgas
que oprimen el hambre
de un oasis de salvación.
A mitad de un cielo incoloro
en puntillas regodeas el charco
de posibles poemas
absurdos,
con aliento agitado
y carne serena.


Declive horizontal.

Sin meterme a tus entrañas
déjame navegar con el olor fértil
de tu suaves grietas, con húmedad!
Extraño renacer en ti, cada que desfallezco
como mantis pétrea de cenizas punzantes,
excavaré con uñas de coral
las delicadas capas de tu corteza
tostada y brillante que empaña mis fosas confundidas.
regrésame a tu interior,
dame el cobijo que necesito;
cobijo iracundo,
arrullo de golpes,
que el viento azoto sobre alas rotas
de sangre y vino pérfidos
limpiare mis rodillas torcidas de tanto andar sobre piedras
y dormiré el segundo de un canto imaginario
sobre tu manto seco, ahora mojado
antes gris, ahora verde
horizontal, antes circular.

De la misma piel


Existen luces que guían,
tu luz es mi reflejo.
A ciegas no puedo andar,
ni a medias llorar.
Respiro en un campo
tejido de tus entrañas,
a tientas asomaré
en cada entrada de cálidas fosas,
de largas horas
de largos sueños;
de penas digeridas por la ferocidad de tu tejido.
No te marchites, nunca,
brilla..!!
Como el manto que me cobijo,
Como la piel fértil de la tierra
soy de tu sangre,
de una gota de arco iris divina.
Existo sin remedio
y sin estrellas,
con luz de tu piel;
mi ombligo es el lazo;
tu eterno amor,
el cordón de retorno .

Cruzando la línea


Soy de cinco años de nuevo
desentono en mi andar,
pero no pierdo la izquierda,
mi derecha esta debajo del mentón
tengo la naríz en la linea de mis sueños,
la osadía del duende de un cuento
que solo recuerdo sobre mi almohada.
Soy de años cortos y mirada inocente,
que ya anduvo por el mar,
que ya subió el árbol,
que se raspo el alma
y no remilgó.
Soy de aliento joven
y de mentira en ojos secos,
de pocos años, de palmas sombre huellas.
De amores limpios
y juegos eternos
soy de niña piel,
de niño meñiques dentro de la oreja.