
Soy de cinco años de nuevo
desentono en mi andar,
pero no pierdo la izquierda,
mi derecha esta debajo del mentón
tengo la naríz en la linea de mis sueños,
la osadía del duende de un cuento
que solo recuerdo sobre mi almohada.
Soy de años cortos y mirada inocente,
que ya anduvo por el mar,
que ya subió el árbol,
que se raspo el alma
y no remilgó.
Soy de aliento joven
y de mentira en ojos secos,
de pocos años, de palmas sombre huellas.
De amores limpios
y juegos eternos
soy de niña piel,
de niño meñiques dentro de la oreja.
