A mitad de..

De brazos sin huesos
de cuerpos sin color
de telas transparentes
de alas de carbón.
Pálida es tu axila
a través de la rendija
que avisora el subsuelo.
Perpetua la muñeca
debajo de mis nalgas
que oprimen el hambre
de un oasis de salvación.
A mitad de un cielo incoloro
en puntillas regodeas el charco
de posibles poemas
absurdos,
con aliento agitado
y carne serena.


Declive horizontal.

Sin meterme a tus entrañas
déjame navegar con el olor fértil
de tu suaves grietas, con húmedad!
Extraño renacer en ti, cada que desfallezco
como mantis pétrea de cenizas punzantes,
excavaré con uñas de coral
las delicadas capas de tu corteza
tostada y brillante que empaña mis fosas confundidas.
regrésame a tu interior,
dame el cobijo que necesito;
cobijo iracundo,
arrullo de golpes,
que el viento azoto sobre alas rotas
de sangre y vino pérfidos
limpiare mis rodillas torcidas de tanto andar sobre piedras
y dormiré el segundo de un canto imaginario
sobre tu manto seco, ahora mojado
antes gris, ahora verde
horizontal, antes circular.